Carta responsiva

Como ya sabrás, una carta se ha utilizado durante decenas de años para comunicarte con otra persona. El mensaje incluido en ella puede variar dependiendo de aquello que se quiera decir, pero la finalidad es la misma: una comunicación entre dos personas. En este post queremos hablarte de la carta responsiva, un modelo algo diferente.

¿Qué es una carta responsiva?

Lo primero que debes saber es que esta carta no suele ser muy común y, por ello, es probable que no sepas realmente lo que es.

Esta carta es un documento que se escribe para aceptar la responsabilidad de una actividad en concreto.

El lenguaje debe ser respetuoso y cordial y su finalidad es la de aceptar las consecuencias de algo que se ha realizado.

Qué es una carta responsiva

¿Para qué se utilizan estas cartas?

La carta responsiva tiene más usos del que crees. Por ejemplo, en el ámbito laboral suele utilizarse por parte de los trabajadores para aceptar algún tipo de error. También se utiliza en casos bancarios o en relaciones comerciales para mostrar un incumplimiento o fallo en las cláusulas dictadas al principio.

Uno de sus usos más comunes es en el colegio. En el caso en el que los padres o tutores legales firman un consentimiento cuando sus hijos realizan una salida o van a un campamento vacacional.

Y, por último, también es utilizado en el campo judicial y sirve para asumir la responsabilidad de actividades u obras que implican afectación a la sociedad civil.

¿Cuáles son sus partes?

Una carta responsiva, al igual que el resto de documentos, debe contener una serie de elementos para que consiga el objetivo que persigue. Entre estos elementos se encuentran estos:

Inicio

Aquí es donde se mostrarán los datos personales de la persona que escribe. De hecho, suele ser un apartado bastante completo ya que deberías, al menos, incluir tu nombre completo, tu profesión o cargo y, por su puesto, algún método de contacto como un email o teléfono.

En caso de que sea emitida por una empresa o institución, será también importante que se incluya el membrete.

En esta parte también irá un encabezado que muestre de qué va a tratar la carta (de forma muy resumida). Como un pequeño avance del contenido.

Cuerpo

Como podrás imaginar, es la parte más importante ya que es donde aparecerán las razones que llevan a la escritura de esta carta. Debe contener tantos párrafos como necesite, eso sí, siempre deben ser explicados de forma clara para evitar confusiones.

Final

Es la conclusión del documento. Suele contener una despedida cordial. Además, también se debe incluir el nombre del emisor de la carta y la firma.

¿Cómo hacer una carta responsiva?

Es importante que la carta la hagas dedicándole el tiempo que merece. Es decir, no la hagas con prisas. Dedica el tiempo necesario para encontrar las palabras adecuadas que consigan que tu mensaje llegue con claridad.

Te damos estos consejos:

  • Si la carta responsiva es una ‘respuesta’ a un comunicado previo, es importante que la tengas al lado para que no se te olvide nada y para que respondas exactamente a aquello que se te demanda.
  • También puedes realizar la carta en borrador para tener margen a añadir o quitar lo que sea y, al final, pasarlo ya a la carta oficial.
  • Al acabar, asegúrate de releer la carta tantas veces como sea necesario. Sobre todo presta atención a las faltas de ortografía, podrían quitarle seriedad.
  • Si no sabes cómo hacerlo, busca algún modelo de carta responsiva que pueda ayudarte.

¿Qué formato debe tener una carta responsiva?

Hay varios puntos que debes tener en cuenta.

La alineación

Puede ser a la derecha (las líneas se pegan al margen derecho), a la izquierda (las líneas se pegan al margen izquierdo) o centrado (las lineas se sitúan en el eje central del folio). Sea como sea, es importante que el texto siempre esté justificado.

El papel

Intenta que el papel sea, al menos, de 70 u 80 gramos. De este modo te aseguras que no sea demasiado frágil y se ‘estropee’ el mensaje durante el camino. Si es muy fino, corres el riesgo de que se traspase la tinta y llegue a distorsionarse el mensaje que quieres dar.

Tipografía

Es importante también que la letra que utilices sea fácilmente legible y pueda entenderse sin problemas por parte del receptor. Cuanto más sencilla, mejor. Si usas una letra muy informal o con una forma demasiado compleja, puede darse el caso de que le quites seriedad a la carta.

El tamaño de la hoja

El formato más utilizado es el DIN A4. El tamaño folio de toda la vida. Así tendrás sitio para poner todas y cada una de las partes sin que quede aglutinado.

Sea cual sea el motivo de tu carta responsiva, asegúrate de no perder el lenguaje cordial y expón todos y cada uno de los puntos de forma clara. Así te asegurarás de que el mensaje llegue correctamente.